¿Y si te dijera que tener una carrera inestable puede ser el activo más valioso de tu CV?
Hay algo casi poético en cómo seguimos aplicando la lógica laboral de los años 90 a un mercado que no se parece en nada a aquello. Anhelamos la estabilidad de nuestros padres, nos preocupamos por cosas que dejaron de ser relevantes hace 15 años, y mientras tanto el mundo del trabajo lleva tiempo moviéndose en una dirección completamente distinta.
En mi asesorías de estrategia laboral (más info aquí) hay un patrón que se repite más que cualquier otro: el de aquellos profesionales que sienten que han cambiado demasiado de trabajo, que no han pasado suficientes años haciendo lo mismo, como si eso a día de hoy fuera todavía un valor añadido.
Por qué las carreras no lineales son el futuro del trabajo.
No soy la primera en hablar de esto, Forbes y numerosas publicaciones que estudian tendencias laborales ya han sentado cátedra sobre el tema. Pero lo que me interesa es ayudarte a cambiar el marco desde el que interpretas tu propia historia profesional.
Más allá de las razones típicas que nos llevan a cambiar de trabajo más a menudo que generaciones anteriores, (que nuestras prioridades han cambiado, que ya no aceptamos condiciones que no nos satisfacen, que la curiosidad nos lleva a explorar caminos que no estaban en el plan original, etc), no podemos ignorar el hecho de que la IA está reescribiendo el perfil del profesional que las empresas necesitan. Y resulta que ese perfil se parece mucho más a alguien con una trayectoria variada y compleja que a alguien que ha pasado diez años perfeccionando una única especialidad.
Partimos de una base incómoda pero necesaria: saber mucho de una sola cosa tiene cada vez menos valor para las empresas. Lo que se buscan ahora son perfiles multidisciplinares, capaces de hacer buenas preguntas, de adaptarse a situaciones inciertas y de resolver problemas con flexibilidad. Para lo técnico y repetible ya está la IA.
La pregunta más valiosa que puedes hacerte ahora mismo es esta: ¿qué partes de mi personalidad, mi carácter y mi naturaleza humana no son replicables por una IA?
No creo que la IA nos vaya a quitar el trabajo sin más, pero sí transformará radicalmente qué habilidades se evalúan en los procesos de selección. Las pruebas puramente técnicas probablemente dejen de tener sentido en muchos contextos, y lo que empezará a pesar es precisamente aquello que no aprendiste en la universidad: tu criterio, tu intuición relacional, tu capacidad para moverte en la ambigüedad.
Lo que una carrera no lineal dice de ti
Haber cambiado a menudo de empresa o de sector denota que te has expuesto a entornos muy distintos, que has aprendido a leer culturas organizacionales diferentes, a adaptarte a equipos con dinámicas opuestas, a empezar desde cero más de una vez. Eso desarrolla algo que es casi imposible de enseñar: la inteligencia contextual. La capacidad de llegar a un sitio nuevo y entender rápidamente cómo funcionan las cosas de verdad, no como están escritas en el manual.
Además, una trayectoria no lineal suele implicar una habilidad muy concreta para conectar puntos que otros no conectan. Cuando has trabajado en ventas, en operaciones y en comunicación, puedes ver un problema desde tres ángulos distintos de forma simultánea. Eso es exactamente lo que las organizaciones dicen que necesitan y rara vez saben encontrar.
La importancia de tu narrativa profesional
Obsesionarte con tu CV es la forma más efectiva de perder el tiempo antes de un proceso de selección. No porque el CV no importe, (sí importa) sino porque la mayoría de la energía que le dedicamos va a lo que menos peso tiene: el formato, el orden cronológico, si poner o no una foto. Lo que realmente decide si consigues una entrevista, y más importante aún, si convences en ella, es tu narrativa profesional. Es decir, el relato que construyes sobre quién eres, por qué has tomado las decisiones que has tomado y qué te hace la persona adecuada para lo que viene.
Y esto es especialmente relevante si tienes una carrera no lineal, porque sin narrativa, una trayectoria con muchos cambios parece dispersa. Con narrativa, esa misma trayectoria se convierte en evidencia de adaptabilidad, criterio y amplitud de perspectiva. El CV muestra los hechos. La narrativa les da significado. Y en un mercado donde cada vez más candidatos tienen credenciales similares, lo que te diferencia no es lo que has hecho, es cómo lo interpretas y la coherencia con la que lo comunicas.
Si quieres trabajar tu narrativa profesional y dejar de improvisar cómo cuentas tu historia, estoy abriendo agenda de abril y mayo para las asesorías de estrategia laboral. Plazas limitadas, si te interesa, déjame tus datos por aquí y hablaremos pronto 😉
Hasta el martes que viene,
Verónica - AntiBurnoutLab