Hola,
No sé si te resulta familiar el nudo en el estómago de los domingos por la tarde. Para mi era una constante durante los años más tóxicos de mi carrera.
En inglés lo llaman “Sunday scaries”, nosotros no le hemos puesto un nombre sofisticado pero es básicamente tu sistema nervioso incapaz de desconectar por estar en modo amenaza. Una especie de ansiedad anticipatoria: tu cuerpo sabe lo que viene el lunes y cómo te hace sentir, entonces te adelanta el sentimiento.
Hoy quiero hablar de por qué los fines de semana ya no te ayudan a recuperar o desconectar, y qué hacer cuando el descanso reparador ya no existe.
El fin de semana ya no es suficiente
Cierras el ordenador el viernes, pero tu cerebro se queda en la oficina. A veces por exigencia interna y otras porque la cultura de tu empresa no respeta el descanso. Si sientes que debes estar "disponible por si acaso", descansar por completo es imposible.
Te dejo un script para marcar el límite por si recibes mensajes laborales en domingo, fuera de tu horario, o se espera que "estés disponible por si acaso":
“Hola [nombre], para asegurar mi rendimiento durante la semana, los findes desconecto por completo. Volveré estar disponible el lunes a las [hora]. Si es algo urgente, le daré prioridad a primera hora”.
Bonus: Configura un mensaje de OOO (Fuera de la oficina) en Slack o Email también los fines de semana. Recuerda a los demás (y a ti mismo) que tu tiempo libre es sagrado.
La trampa del "Self-Care" productivo
¿Te ha pasado que llegas al lunes más cansado que al viernes? Tiene sentido. Intentamos comprimir en 48 horas demasiadas cosas:
Recuperarnos de 5 días de burnout.
Hacer recados, gimnasio y vida social.
Prepararnos emocionalmente para volver a empezar.
Aquí es donde caemos en la trampa: el autocuidado se ha convertido en otra forma de productividad. Yoga, meditación, journaling... tareas adicionales que "deberías" hacer para seguir siendo funcional.
Como dice Byung-Chul Han, vivimos en la sociedad del cansancio. El agotamiento es el mecanismo de control. Cuando solo tienes energía para sobrevivir hasta el viernes, no tienes fuerza para preguntarte: “¿Tiene sentido lo que hago con mi vida?”.
Y lo más jodido: sabes que el lunes vas a hacer la performance de "estar bien", porque admitir que no lo estás es arriesgarte a que te vean como débil, dramático, o "no apto para la cultura de trabajo".
No tengo una solución mágica. Pero si crees que tienes burnout o estás pasando una mala etapa en tu trabajo, ponerle nombre y explorar otras vías, opciones y caminos profesionales puede ser la mejor inversión de tu tiempo a medio y largo plazo.
Construir una carrera profesional que no te haga sentir mal de forma constante te permite tener más energía durante la semana, descansar mejor y disfrutar plenamente de tu tiempo libre y de tus relaciones sociales.
Los Sunday scaries se curan cuando dejas de pretender que 48 horas pueden deshacer el daño de un trabajo que te machaca la mayoría del tiempo.
Mientras decides si te quedas, si te vas, si renegocias términos, puedes al menos dejar de robarte a ti mismo el descanso que sí está bajo tu control.
Por mi parte de dejo por aquí un test de riesgo de burnout que puedes hacer de forma gratuita para entender en qué punto estás, te explico qué se ha evaluado y qué factores te pesan más.
Y si quieres ponerte manos a la obra para mejorar tu situación laboral, mis asesorías 1:1 existen para eso. Déjame tus datos por aquí y empezamos a diseñar un plan para salir del bucle, me pondré en contacto contigo para agendar la primera sesión lo antes posible.
Nos leemos la próxima semana.
Verónica O.
AntiBurnoutLab